El Atlético Bembibre arrancó ayer sus partidos de la pretemporada 2025 con un valioso empate (1-1) en su visita a La Eragudina. Tras el encuentro contra el Atlético Astorga, el entrenador, Manolo Pérez, atendió a los medios para analizar esta primera toma de contacto, dejando claro que el foco está en el proceso de construcción y no en el resultado inmediato.
«Buenas sensaciones» para empezar a rodar
Para cualquier aficionado, el primer partido del verano siempre genera expectación. Manolo Pérez fue el primero en calificar las sensaciones como «buenas», aunque enmarcando el partido en su contexto lógico. «Ha sido un partido en el que ha habido mucha fatiga y mucho error no forzado«, explicó el técnico, algo completamente normal cuando los jugadores apenas llevan una semana de entrenamientos intensivos.
El míster restó importancia a estas imprecisiones, calificándolo como el «típico partido de preparación» donde los «mecanismos todavía no están cogidos». La prioridad ahora mismo es acumular minutos y esfuerzo.
El verdadero objetivo: Afianzar conceptos
Si el resultado es secundario, ¿dónde está el valor de estos partidos? Manolo Pérez lo tiene muy claro: son una extensión del campo de entrenamiento. El objetivo principal es empezar a plasmar en el césped las ideas que se trabajan durante la semana.
– Manolo Pérez, Entrenador del Atlético Bembibre
«Nos sirve para ir trabajando o afianzando objetivos… viendo a jugadores sobre los que tenemos menos conocimiento ya metidos en la idea de juego y en el sistema. A partir de ahí, a seguir en crecimiento ya desde la primera semana».
Construyendo un equipo competitivo para el futuro
El entrenador también mostró su respeto por el rival, un Atlético Astorga que, en sus palabras, «se ha reforzado francamente bien». Competir de tú a tú contra un equipo de ese potencial en el primer test es, sin duda, otro de los puntos positivos que deja la visita a tierras maragatas.
El camino no ha hecho más que empezar. Este empate en La Eragudina es el primer paso de un Atlético Bembibre que promete trabajo, compromiso y una clara idea de juego. Las bases se están sentando y la maquinaria, poco a poco, comienza a engrasarse.


