Los rojiblancos querían dedicarle la victoria a Fernando Ministro, pero no fue posible. El Júpiter fue superior y desde el minuto dos, en que ya se adelantó en el marcador, dominó el partido hasta el final. Es cierto que el Atlético Bembibre tuvo sus opciones en el primer tramo de la segunda parte, pero no supo aprovecharlas. Tampoco sirve de excusa la nefasta actuación del árbitro salmantino Javier Muriel, al que sin duda le queda grande la categoría, para justificar la derrota.

Antes del partido los dos equipos se unieron para mandarle un mensaje de fuerza a Fernando Ministro “FUERZA MINIS”. El mismo mensaje que los jugadores de todas las categorías y secciones del Atlético Bembibre le han querido enviar este fin de semana. Además el Júpiter hizo entrega de una camiseta firmada por todos sus jugadores.

El Atlético Bembibre pasa por un mal momento en lo personal, pero también en lo deportivo. A los dos minutos de comenzar a rodar el balón, Javi Fernández ejecutaba una falta lateral y Christian se adelantaba a la defensa para rematar de cabeza a la base del poste, batiendo a Ivanildo.

El Bembibre jugaba con mucho desorden. La líneas no estaban juntas y Manu presionaba en solitario a los centrales del Júpiter, desgastándose sin conseguir dificultar la salida del balón. En ataque balones largos sin un objetivo claro, siempre con ventaja para los locales.

Así las cosas, el Júpiter dominaba con claridad el juego y las ocasiones también eran suyas. Ivanildo tuvo que lucirse para evitar el gol, después de una arrancada de Aaron entre tres jugadores del Atlético Bembibre. Entró con facilidad en el área y soltó un centro-chut que a punto estuvo de convertirse en gol.

Se cumplía el minuto 17 y los locales hacían la jugada del partido. Willy recoge un rechace en la medular y hace un túnel para dejarle el balón a Álvarez, quien a su vez hace otro túnel para plantarse solo ante Ivanildo, al que intenta superar con otro túnel en la salida, pero Ivanildo consigue rechazar el esférico. El rechace lo recoge Aaron, fuera del área, y con una vaselina perfecta supera a Ivanildo, que estaba retrocediendo hacia su portería. Aún consiguió tocar ligeramente el balón, pero no lo suficiente para evitar el gol.

En la segunda mitad, como ocurrió hace una semana frente al Real Burgos, con la entrada de Héctor en el descanso y más tarde de Xavi Barrio, el Bembibre comenzó a hilvanar jugadas y a llegar con más peligro al área. A los cinco minutos Willy estuvo a punto de recortar diferencias tras el saque de una falta muy bien ejecutada por Héctor. El remate de cabeza lo salvó Diego cuando ya se cantaba el gol.

Los atléticos estaban en su mejor momento. Se cumplía el minuto diez cuando Albertín recogía el balón en su propio campo y arrancaba en velocidad hasta llegar al área contraria, donde fue derribado por Álex Díez. El penalti no ofrecía dudas y Xavi Barrio fue el encargado de ejecutarlo. Optó por un disparo raso y colocado, pero le falto potencia y Diego, que acertó el palo, consiguió desviar el balón a córner.

De haber entrado habría metido al Bembibre en el partido, pero tuvo el efecto contrario. Los rojiblancos terminaron por desinflarse y el Júpiter volvió a gozar de más de una ocasión clara para aumentar las diferencias. Con el tiempo ya cumplido, en la última jugada del partido, Tito se estrenaba como goleador para poner el 3-0 definitivo.